sábado, 3 de julio de 2010

UN NEGRO GAROSO

Era la madrugada de un domingo y los ruidos y voces que llegaban desde la calle,nos despertaron a todos en la casa.Mi mamá fué la primera en hacerlo y de inmediato alertó a mi papá:!mijo,algo pasa en la calle y hay gente en el patio! .

Nuestra casa tenía el patio adelante pues mi papà había construido al fondo del lote una ramada o mejora;por las grietas de las esterillas se colaban sombras que subian o bajaban al ritmo de las velas y linternas que varios vecinos congregados en nuestro patio movian insistentemente.

La voz de uno de los vecinos,nos informò de lo acontecido;!vecino,hemos cogido un ladrón y necesitamos su colaboracioón!,a ver si nos facilita su coleman!

Mi papá se vistió y salió al patio;los vecinos reunidos le pidieron prestada la lampara Coleman,heredada del abuelo,para observar mejor la escena de la detencion y estado del ladrón.Mi papá se encontró en la disyuntiva de prestar la lampara o acudir a una escena que el no compartía:el linchamiento;siempre consideró que hacer justicia por mano propia no era el camino mejor, ademas de considerarlo otro simple abuso de poder,sustentado igualmente en la posesion de la razón.A pesar de todo,tratar de exponer su teoría a una turba enardecida,sabía que no era saludable;tomó la lampara,la accionó hasta obtener esa luz potente,verde-azulosa que me traia recuerdos de las luciernagas que alguna vez apresé dentro de una botella de vidrio,convirtiendome en el creador de una "Coleman con alas",que terminaba por apagarse cuando los inocentes insectos morian seguramente por falta de oxigeno.
Entre los vecinos se encontraban los contiguos a nuestro rancho por el lado derecho,una pareja campesina muy silenciosa y respetuosa;curiosamente,en determinado momento la mujer de ese vecino empezó a llorar y a comportarse algo histerica,por lo que su esposo se disculpó para no acompañar a la montonera justiciera y se entró junto a su esposa que continuaba gimiendo.Algunos dias después,ella misma comentaría a mi mamá la razón de su comportamiento;le dijo que las luces furtivas,los lamentos ahogados,el ruido de personas moviendose en la oscuridad le habian removido recuerdos dolorosos y aterradores de los momentos vividos por ella y su familia al ser desalojados de su propiedad por los asesinos que habian asolado las montañas de un pueblo en el norte del valle.Mi mamá la consoló diciendole que afortunadamente esa época ya no volvería.

La excursión de papá duró más de lo esperado y me dormí,hasta ser de nuevo despertado por su regreso,cuando otra luz azulosa,la del amanecer,se colaba de nuevo por entre las esterillas.



Mi mamá procedió entonces a servirle el café con masitas de harina de trigo,desayuno estrella de los domingos nuestros,y se dispuso todo para escuchar los pormenores de la aventura paterna.

Empezó con la descripción del ladrón y su estado;se comentaba que un vecino había sorprendido a un hombre de color,de color negro,cuando trataba de desclavar unas esterillas del rancho de un vecino que vivía dos cuadras atrás de nosotros;que el negro aseguraba,después de cada planazo que algún acomedido le propinaba,que el no estaba robando,que el era un hombre honrado,que vivía varias cuadras abajo,que podian averiguarlo,pero nadie hizo caso de sus súplicas,porque es bien sabido que "a los ladrones cuando los cogen,son capaces hasta de llorar".

Decía papá,que al hombre le habian dado tanto puño,patadas y planazos,que tenía la cara hinchada,cubierta de una "crema" compuesta de llanto,tierra,mocos y demas;era tal la apariencia del pobre sujeto,que al hacer aparición la claridad proporcionada por la Coleman,los gritos,insultos y agresiones mermaron hasta convertirse en murmullos.

Algunos vecinos tomaron la desicion de amarrar al hombre a un poste de madera y dejarle medio muerto,desmayado por los golpes,hasta que amaneciera y de pronto pudieran entregarlo a la policia;llegado a este punto, mi papá se sonrió y ante la confusión de mi mamá y nosotros sus hijos,contó la parte menos trágica de la historia.

Al quedarse el sujeto amarrado al poste,mi papá y otro vecino cercano,sintiendo algo de piedad,le limpiaron la cara y lograron una confesión tragicomica;el ladron les comentó que él no era tal,que lo sucedido era que al regresar de su trabajo,se había tomado unas cervezas y algo mareado y excitado,al pasar cerca del rancho de su desgracia,había observado la sombra en una ventana,que le mostraba a una mujer desvistiendose y él irresponsablemente,se había acercado para ver mejor y trató entonces de separar un poco alguna esterilla,con la mala suerte de ser sorprendido en el acto.Mi papá y el otro vecino no le creyeron esa historia y le inquirieron el porque no habia dicho eso cuando le apresaron,pero su rspuesta les creó al menos la duda;explicó el hombre de color, de color negro,que tuvo mucho miedo de que al confesar eso,el esposo de la mujer,presente en la captura,seguramente hasta le hubiera matado.Sucedió entonces que al lugar de los hechos llegaron dos mujeres y un hombre,que eran según dijeron,la madre, esposa y hermano del "detenido".Explicaron claramente la ocupación,sitio de vivienda y comportamiento del hombre,hasta lograr que se lo entregaran y marcharse,dejando a mi papá y el otro vecino,confundidos,entre lo comico y lo trágico.Al final, mi papá comentó más explicitamente a mamá,y le dijo que viendo la mujer del llamado ladrón,una negra de cara muy bonita,con unos senos que apuntaban uno para cristo rey y otro para las tres cruces y un final de espalda que daba vértigo,es decir todo un ejemplar de mujer,ese tenía bien ganada la trilla que le habian dado, al menos por garoso,aun a riesgo de contradecir sus principios;mi mamá se rió y nos puso más masitas de harina de trigo en cada plato y un poco más de café.

miércoles, 2 de junio de 2010

DE SEIS A DOS, DE DOS A DIEZ,DE DIEZ A SEIS...


Ya no busco ansioso tu mano
temblorosa para protegerte
al cruzar la calle;
Ahora, mi mano temblorosa
busca la tuya para protegerme
al cruzar la calle.
¿qué es lo que ha pasado entre
los dos hijo?
El tiempo,papá,entre los dos
solo ha pasado el tiempo.


Nació cuando una crisis económica generada muy lejos,azotaba sin misericordia nuestra nacion.Era el segundo hijo de una familia formada por una mujer humilde y un hombre dedicado a la mineria;ese hombre murió a escasos dos años de su nacimiento privandole a él de conocer a su padre y a mi de conocer a mi abuelo.
La abuela se enfrentó a la dura tarea de criar dos hijos sin más ayuda que la de sus manos,con las cuales arrancaba los zapayos que crecian en los rastrojos de los terrenos baldios aledaños a esa futura ciudad,para cocinarlos,amasarlos hasta convertirlos en papilla y luego servirlos a sus hijos acompañados de un poco de café.
Fueron años de lucha ardua y sin descanso;mi padre y su hermano,lograron llegar hasta el segundo año de primaria,momento en que la abuela no lograba obtener los recursos necesarios para que continuaran y se viera obligada a dejarles en su rancho,mientras ella buscaba el sustento.
Durante esa busqueda,se relacionó con otro hombre,dedicado igualmente al oficio de buscar en las entrañas de la tierra, ese tesoro negro que llevaba brillo a la vida de los patronos y oscurecía la de los trabajadores,empezando desde dentro,en sus pulmones hasta llegar a la piel.
Por algunos dias,las esperanzas de mejoramiento de la vida renacieron en la abuela y sus dos hijos,pero en el juego de la vida que ellos jugaban,las cartas venian marcadas;un derrumbe,de tantos que ocurrian,sepultó al nuevo padre,al nuevo esposo,y a las ilusiones creadas.
De aquellos momentos felices solo quedó un nuevo hermanito,que le enseño definitivamente a mi padre y su hermano,el camino del trabajo de los hombres, aunque ellos fueran solo unos niños.
Así, mi padre inició su vida de adulto,siendo niño,y aprendió a vivirla por turnos.
Primero se ocupó llevando viandas con comida a los mineros y cuando su cuerpo logró algún desarrollo,entonces se atrevió a pedirle al capataz que le incluyera en alguna cuadrilla,picando el carbón o empujando coches hasta la salida de la mina;la lampara asignada para su cabeza,debió ser modificada con la invención nativa para que lograra fijarse en su pequeña cabeza y las recomendaciones para cuidarse del grisú,se dieron entre bromas,pero logrando su objetivo de asustar como metodo de aprendizaje.
Aprendió a defenderse del gas,de los coches descarrilados y como no, de los compañeros borrachines y pendencieros en las infaltables bebetas de fin de semana,a las que accedió casi sin darse cuenta.
La abuela sufría viendo a uno de sus hijos sumergido en el mundo de los mineros,compuesto de labores extenuantes,bebida, tabaco y mujeres y rezaba para que encontrara pronto otra ocupacion que le llevara por caminos más placenteros y constructivos.Las oraciones de la abuela,al parecer fueron escuchadas pero debió pagar antes algún costo:mi padre fué herido en una pelea con un minero de mayor edad y muy violento,que le propinó un para de puñaladas que casi le cuestan la vida.Durante su convalescencia,se aficionó a algo que le marcaría para siempre:la lectura.
Los médicos y enfermeras le proporcionaban revistas y escritos de diferentes temas;por medio de uno de esos médicos,que motivado al ver esa extraña combinación de relativo analfatebismo con las ansias de conocimiento,le recomendó ante un directivo de una naciente fábrica,los sueños de la abuela se hicieron realidad.
Luego de ese inicio,mi padre trasegó por muchas fabricas,aprendiendo diferentes oficios en los que lograba sobresalir por su habilidad para aprender,desarrollada quizá con el apoyo de su incanzable amor por la lectura.Olvidó su afición a la bebida y los vicios aprendidos en sus años de minero,formó un hogar y se entregó en cuerpo y alma a la construcción de un mundo para sus hijos,donde la prioridad fuera la educación "para que no pasen las penurias que yo pasé",aunque para ello consumiera su juventud y madurez por turnos,en una fábrica siempre de seis a dos,de dos a diez o de diez a seis,turnos a los que yo me adapté para esperarle y recibir algún mecato,pero ante todo,las revistas o periódicos que nunca faltaban y con los cuales logró contagiarme ese virus de la lectura, que algunas veces produce placer y otras angustia y dolor.
Abandonó este mundo cuando una crisis económica,generada muy lejos,azotaba nuestra nación.
Fué un ser humilde,orgulloso,trabajador y anonimo como miles en nuestra nación,que no tiene estatua en ningún parque,pero al que yo le contruí un monumento en mi memoria donde no le coloco coronas de flores,pero si cada nueva lectura a la que me enfrento y así sepa que no fué vana su lucha ni perdidos sus turnos.

lunes, 3 de mayo de 2010

POR UNA CABEZA.....



A unas calles del embarcadero quedaban los teatros Imperio y Ángel donde mi papá solía ir para ver las carteleras de las películas,aficionado como era al cine.
La verdad es que papá "mataba dos pájaros de un tiro",pues junto al teatro Imperio quedaba un selladero de 5 y 6 y él jugaba algunas veces éstas apuestas porque soñaba con la fortuna que como fruto de su trabajo no podía ni soñar.
Así fue aquel sábado en el que como tantos otros,me vistió,peinó y le dijo a mamá que ya volvíamos.Llegamos junto al teatro y mi papá selló su apuesta que había hecho en compañía de don Francisco,el vecino con quien más compartía.
Luego de sellar el formulario,dobló cuidadosamente su copia,la metió en su bolsillo y me llevó hacia la entrada del teatro.Yo miraba embelesado los carteles con imágenes de actores realizando alguna escena de las que componian las películas;allí estaban algunos de mis héroes del lejano oeste,de la selva y del mar.Mi papá preguntó si podíamos entrar a la función que estaban dando y el portero le dijo que sí.Luego de comprar las entradas,nos sumergimos en una sala oscura y mi papá sonreía y me calmaba ante el nerviosismo que yo expresaba apretando su mano fuertemente.
Al entrar quedé hipnotizado con las imagenes de la pantalla donde unos soldados a caballo y vestidos de azul y amarillo,disparaban a cientos de indios que gritaban a su alrededor y disparaban sus arcos y flechas.Daban dos películas,la primera del oeste y la segunda de una fantasía científica;yo no despegaba la mirada de la pantalla y solo lo hice al escuchar y ver pasar un hombre entre las filas de asientos ,con un pequeño cajón delante de su estomago sostenido con unas correas enrolladas en su cuello,mientras parecía rezar una oración que decía:"besitos ,maní,turrones,chicles, mentas, cigarrillos,fósforos".Mi papá me preguntó si quería algo y yo dije que nó,pensando que me perdería muchas cosas buenas de la película por estar comiendo.
Luego de un par de horas,en la pantalla volvieron a aparecer las mismas escenas que cuando entrabamos y entonces mi papá dijo:eso ya lo vimos-y se levantó y me indicó que buscáramos la salida.
Afuera,el día parecía esplendoroso contrastando con la oscuridad de dentro del teatro.Un pequeño repaso de las carteleras dió mi papá, como despidiendose y entonces pude leer despacio,mientras papá esperaba el resultado:trooonar de taaaammbores,la máaaquiina del tieempo.mi papá aprobó mi ejercicio de lectura y me felicitó,más yo nunca le dije que me acababa de enamorar por primera vez,de la actriz de la segunda película,tan inalcanzable como la fortuna que papá buscaba en el 5 y 6.
Llegamos a casa y mi papá le enseñó a don Francisco la copia sellada del formulario y él le dió un vistazo y con un "a ver si nos toca" se despidió de papá.
Al día siguiente ,domingo,mi papá no se despegaba del viejo radio cuando empezó la trasmisión de las carreras y los comentarios previos,mientras don Francisco hacía lo propio en su casa.
Cada cierto tiempo,mi papá salía al antejardin y se encontraba con el vecino y a medida que pasaban el tiempo y las carreras,lo hacian con unas sonrisas más amplias,pues según decían estaban cogiendo los ganadores de las carreras.
A eso de las seis de la tarde,mi papá y don Francisco no se vieron más en el antejardin sino que entraron en nuestra casa,llenos de nervios;detrás de ellos entró misiá Adalgiza la esposa de don Francisco, que lanzaba pequeños gritos ahogados de "somos ricos, somos ricos",ante las llamadas de atención de su esposo para que dejara la bulla.
Mi mamá se sumó a la reunión y entonces supimos el motivo de la improvisada reunión:habían cogido 5 ganadores y según don Francisco era muy difícil que aparecieran 6 aciertos,pues según los pronósticos que el había visto en "la meta",la revista especializada en pronósticos hípicos y los comentarios de un señor de apellido Amor,habían sido "palos"algunos de los ganadores.
De cumplirse los vaticinios y premoniciones,mi papá,don Francisco y sus familias,tenían muy seguro su cambio de denominacion;ya no seríamos "pobres",pues tendríamos plata suficiente para comprar una libra de manteca en lugar de las cuatro onzas del diario,o quizá mejor aun, podríamos comprar aceite,un liquido que ya se usaba en las casas de los ricos para freír y cocinar, y también seguramente "papel higiénico" para reemplazar los recortes del periódico,si, definitivamente el futuro lucía esplendoroso,como lo había sido a la salida del teatro imperio.
Pasaron las horas y mientras yo preguntaba insistente a mi papá si me compraría una bicicleta Monark o un balón Soria del número 5,don Francisco y mi papá hacían cuentas de cuánta plata le tocaría a cada uno;alcancé a escuchar que quizá de a 2000 pesos y esa cifra me sonaba a mi, a ciencia ficción pero sin Ivette Mimieux,mi reciente amor platónico.
A eso de las 9 de la noche,cuando al parecer terminaban los escrutinios,mi papá,don Francisco y su esposa,contaban con al menos 3000 pesos para cada familia.
Ahora tocaba esperar el día siguiente y mi papá pensaba en que disculpa dar en el trabajo para obtener un permiso el día miércoles,cuando supuestamente pagaban los premios.Esa noche,mis hermanas,mi mamá junto a papá y a mi,no parábamos de mencionar lo que nos gustaría tener;unas y otros soñamos muchas cosas bellas;mi papá solo hablaba de repellar la casa, hacer varias piezas más,las tapias para cerrar el lote y quizá hasta segunda planta,mientras yo agobiaba con mi bicicleta Monark de turismo y mi balón soria número 5.
El lunes en la tarde,don Francisco entró en nuestra casa con un periódico en sus manos,su rostro descompuesto por la rabia y la impotencia;mi Papá estaba por llegar de su trabajo y mientras le esperaba, al vecino que nunca se le había escuchado "malas palabras",le escuchamos decir:"son unos bellacos,sinvergüenzas,unos...malparidos".Luego de disculparse por su vocabulario y precisamente cuando papá entraba en casa,explicó la causa de su rabia y sus palabrotas:Cómo le parece vecino,aquí en el periódico informan que los funcionarios administradores del 5 y 6 ,encontraron varios formularios con 5 aciertos y uno solo de 6 con marcador,que se habían quedado pegados en las paredes de los cajones donde se guardan los originales de las apuestas.!!Ésto no se lo cree ni la madre de ellos!!.Mi papá se sentó en silencio y preguntó:¿Y al final don Francisco, cuanto nos toca?-si acaso de 500 pesos para cada uno!.Mi papá solo acertó a decir:!bueno vecino,que se puede esperar en un país como el nuestro!;!son unos bellacos desgraciados! finalizó don Francisco;curiosamente, esas mismas frases y esa misma frustracion,les escucharía varios años después,también ante un escrutinio que cambió de forma milagrosa en una noche y burló los sueños y las esperanzas de muchos, y aunque no era de caballos como ese de aquel día,si estaban involucradas otras bestias.
Al final,a papá solo le alcanzó para repellar las piezas y enmosaicar la sala;el aceite para freír y cocinar,el papel higiénico,mi bicicleta Monark turismo ,mi balón Soria del número 5,se esfumaron como mis sueños de amor con Ivette Mimieux,todo por una cabeza,pero no de "un noble potrillo" sino de uno o varios sinverguenzas con el poder para trazar los destinos de muchos ciudadanos.

sábado, 3 de abril de 2010

PAN DE CINCO






Siempre ,mientras jugábamos a la vuelta a colombia, al cuadro,el bombo o las rajas en algún rincón del anden frente a mi casa,aparecía él."Pan de cinco",le decían,un niño apenas algo mayor que cualquiera de mis amigos de juegos,pero que a diferencia de todos,tenía en su cara ,en su piel las marcas de su vida en las calles,al igual que en su vocabulario.Casi todos los padres,sentían cierta aversión a que compartiéramos con él,pues decían que "tenía más mundo que san benito".Su apodo provenía de su costumbre diaria,luego de terminar de vender los periódicos o trasportar algún canasto con mercado,llegar hasta la tienda,comprar un pan de cinco,un dulce de guayaba y una cola-cali,abrir el pan meter en medio el dulce y morder un trozo y pasarlo con la bebida,una anilina embotellada.Nadie conocía su verdadero nombre y no se tenía muy claro su lugar de residencia.A pesar de todo lo que jugaba en su contra,yo le admiraba por su seguridad y tranquilidad ante la vida de la calle,que a la mayoría nos inquietaba y atraía; también sentíamos cierta envidia pues él siempre tenía para comprar trompos,bolas y demás chucherías.

Nunca participaba en los juegos,además de que nunca le invitábamos, porque a él le gustaba más vernos jugar y darnos indicaciones o reírse de nuestras fallas.

Cierta vez, ante mi pregunta -¿vos de donde sacás plata?-me respondió:Yo trabajo,mijo!,trabaje pa que tenga plata para sus juegos y mecato!

Y la recomendación no se quedó ahí,pues un día me propuso un negocio;se lo comenté a mi papá y él junto a mi mamá escucharon mis razones y después de cantaleta,recomendaciones y la advertencia que si descuidaba el estudio todo acababa,Pan de cinco y yo montamos nuestra empresa:fabricábamos chuspas de papel periódico para vender en la galería a los vendedores de
frijol,alverja,ulluco y hasta papa amarilla.Pan de cinco conseguía los periódicos y en mi casa mi mamá nos hacia el engrudo;trabajábamos desde las nueve de la mañana hasta antes de irme para la escuela y al dia siguiente de la fabricacion,salíamos para la galería con varias docenas de chuspas y al final de la venta repartíamos las utilidades;en adelante,yo también tenía para comprar juegos o reponer el trompo que me destrozaban en las rajas.

Pasados varios dias,mi socio no volvió a aparecer y yo continué buscándome los periódicos,fabricando las chuspas y vendiéndolas y claro, ganando más pues trabajaba más.

Luego de casi dos meses de la extraña ausencia de mi ya ex-socio,nos llegó una noticia que nos atemorizó mucho a mis padres y a mi y con el tiempo a toda la ciudadanía:pan de cinco, había aparecido asesinado y violado en un mangón detrás de la Garantía y su asesinato se terminó asociando con otros que ya habían sucedido en la ciudad.

A partir de ese día,mis padres me ordenaron liquidar la empresa,pues el temor ya se había apoderado de la ciudad y ningún padre responsable permitía que sus hijos se desplazaran solos a la escuela u otro lugar.Yo, sentí mucha pena tanto por los ingresos que dejé de percibir como por el final de ese niño que me había enseñado tanto sobre la supervivencia,el carácter,la decisión y que pasó en un momento de vender miles de periódicos con noticias de seres anónimos, a ser protagonista de una más,y porque quizá la página con la foto de su cuerpo tirado en un basurero,serviría para envolver algún alimento,en esa ciudad donde los pobres le daban tantos usos a los periódicos inservibles.Siempre le recuerdo, más ahora,cuando abundan los Pan de cinco y con los periódicos no se pueden hacer chuspas.





martes, 2 de marzo de 2010

LOS PREMIADOS




Camino a la escuela había una casa en la que vendían helados por una ventana;coco,maní,mora,guanábana y unos de leche que no me gustaban porque los hacían,pensaba yo,con los sobrantes de los teteros de leche Klim de algún niño de la casa.Los dueños de casa,la señora seguramente,se había ideado una estrategia de comercio que le funcionaba de manera extraordinaria:alguna vez,a algún afortunado,el palo del helado le salía con una señal,como un pequeño sello,que le concedía el derecho a reclamar otro helado.
A mi nunca me había salido premiado el palo,pero yo iba a esa casa con doble ilusión:salir premiado y comer gratis algún helado y ver a la hija de la señora,que gustaba más que los helados gratis.Era bonita,para mi y otros amigos,aunque no faltaba quien pensara que teníamos un gusto por las cosas raras.
De tanto ir a la casa de los helados,terminé por descubrir que la hija de la señora estaba en cuarto B, el mismo salón en el que estaba yo y me dí a la tarea de averiguar en que pupitre;cuando logré averiguarlo,empecé a buscar la forma de convencer a uno de los compañeros que lo ocupaba,para que cambiáramos de puesto;la cosa fue fácil,pues al que le tocaba en el medio le ilusionó el cambio pues yo ocupaba uno de la orilla y eso era muy apetecido por muchas razones.
Después de lograr el cambio y con mucha ilusión,empecé a dejarle papelitos como "olvidados" en el pupitre pues ya sabía su nombre.Pasaron varios días y no encontraba jamas respuesta;días después sufrí un poco de desilusión pues me enteré que otro compañero de cuarto A, era el afortunado por quien la niña se sentía atraída y les habían visto charlando detrás de la iglesia que quedaba junto a la escuela,cuando ella salía de clase y antes que entráramos nosotros;posteriormente confirmé todo personalmente,cuando descubrí,que curiosamente,a aquel compañero,el palito del helado le salía premiado muy seguido.
Pese a todo no me desanimé y arrecié mi lucha por la conquista y entonces me atreví,jugandome todo, hasta la suspensión o castigo del rector,a grabar en el pupitre un corazón atravezado por una flecha con mis iniciales y le pinté de rojo y azul con el bolígrafo.El efecto fue tan productivo como la estrategia para la venta de helados;aparecieron los primeros papelitos averiguando como me llamaba y se inció un juego delicioso para que ella supiera quien le escribía papelitos con dibujos de rosas y corazones,informándole que era un asiduo comprador de helados,como única pista.
Pasado un tiempo,ella logró descubrirlo y al parecer no le disgustó lo encontrado,pues a los pocos días,el palo de mi helado apareció para mi sorpresa con el sello del premio.A partir de ese día,el compañero de cuarto A dejó de comer helado gratis y se fue alejando poco a poco de la casa.
Yo no cabía de felicidad y la ilusión se hizo mayor cuando un día al salir de la misa obligatoria de los domingos,nos quedamos charlando detrás de la iglesia y logré coger su mano y darle un beso,después del cual nos quedamos en silencio,sorprendidos los dos sin saber que decir o que hacer.El tiempo fue pasando y durante una charla en alguna escapada,de esas que se lograban diciéndole a los papás que tenían que hacer una tarea con algún compañero,me contó que quien hacía los helados era una tia solterona que vivía con ellos y que esa tía se encargaba también de colocar el sello en los palitos y ponerlos en los helados;por esa razón,valiéndose de que la tia le hacía cuarto si le caía bien el muchacho,ella podía escoger a quien le saldría premiado el helado.Casi finalizando el año de estudio,mi novia me contó que su tia estaba como enferma de los nervios o de la cabeza,pues se levantaba tarde en la noche a preparar helados o a abrir la ventana para empezar a venderlos y la mamá o el papá debian convencerla de que no eran horas para esos menesteres;también me contó que su tía un día le había dicho riéndose que !cómo sería echarle algo a uno solo de los helados como por ejemplo una hormiga,un cucarrón o hasta un poquito de veneno para ver a quien el tocaba ese premio alternativo al del palito sellado.Mi novia lo tomaba todo a risa y se divertía mucho con la idea de su tía.
Al iniciar el quinto de primaria,empecé a notar que mi novia evitaba escaparse para que nos viéramos detrás de la iglesia o nunca salía a entregar los helados a los compradores y lo más especial,ya no me salía premiado tan seguido el palo de mi helado;sumado a ésto,se inscribió en los boy scout que se estaban formando en la escuela y empecé a verla muy animada en las prácticas de marcha,especialmente cuando lo hacía junto a un compañero de otro quinto,que había llegado de otra escuela porque era repitente.Mi novia terminó nuestra relación y se dedicó a su boy scout y yo decidí no volver a comprar helados en esa casa,no por despecho,que vá,sino quizá por temor o porque guardaba la secreta esperanza, que la tia de mi ex llevara a cabo su sueño de un premio alternativo y yo deseaba de corazón, que el premiado fuera otro.

miércoles, 3 de febrero de 2010

LAS COSAS DE LA NATURALEZA.








A la hija de don Pedro la sorprendieron en compañía de Chepe,un muchacho que vivía por la avenida,cuando jugaban al papá y a la mamá detrás de un cerco de guadua que tenía la casa comunal.La mujer de don Pedro le comentaba a mi mamá ese suceso,mientras yo jugaba y escuchaba muy cerca de ellas.Decía la señora que ya les habían dicho que su hija, de apenas 13 años,tenía la naturaleza muy alta y tanto don Pedro como ella sufrían mucho,pues cualquiera podría aprovecharse de su hija;decía también, que le habían recomendado darle unos fuetazos con unas ramas de verbena para bajársela-la naturaleza- y que por unos días parecía dar resultado pero luego volvía a subirsele y entonces ocurrían situaciones como había pasado con Chepe.La señora comentaba que no sabían a quien había salido así su hija, pero que seguro era a Pedro, pues ella era más bien fría,y en cambio Pedro,cada rato tenía ganas de eso,además de su genio volao.Lo escuchado en la charla sumado a mi inocencia y lo que se comentaba que ya había contado Chepe a unos muchachos mayores,diciendo que él le había metido la mano por los interiores a la hija de don Pedro y que había sentido como si fuera musgo,de ese que le ponían a los pesebres,me formaron una tremenda confusión, y me imaginaba que si ese musgo del que hablaba Chepe era la naturaleza de la que hablaba la mujer de don Pedro,entonces un día estaría allí donde siempre imaginaba que estaba y otro,más arriba o más abajo,dependiendo del efecto de la verbena.
Pasaron los meses y la gente de la cuadra sabía que Chepe y la hija de don Pedro eran novios y se veían en el parque y se comentaba que seguro seguían jugando al papá y a la mamá, aunque el papa y la mamá de ellos parecían no saberlo.

Un sábado,los muchachos más grandes estaban jugando un partido en la calle y algunos vecinos les miraban y hasta se divertían con las jugadas y caídas,cuando de pronto, desde la casa de don Pedro se escucharon gritos y palabrotas de él, y llanto de su mujer;casi inmediatamente, salió don Pedro sin camisa y con una peinilla en la mano,y como un rayo se dirigió hacia el sitio donde Chepe,sentado,veía jugar.Éste, prevenido por los gritos anteriores,se puso en pie y corrió a coger las piedras que oficiaban de portería,y con una en cada mano se enfrentó a don Pedro, que gritaba y lanzaba insultos como loco.

Algunos de los vecinos le trataban de convencer para que no fuera a cometer una bestialidad y él respondía que "iba a matar ese hijueputa,que le había perjudicado a su hija".Un buen rato pasaron don Pedro y Chepe, uno frente al otro,separados por unos metros y temerosos el uno de las tremendas rocas y el otro de la peinilla,insultandose.Ante las injurias de don Pedro,Chepe le aseguraba que el "pensaba responderle a la pelada",pero que así braviado,ni puel putas.
Al final,no se sabe si por los ruegos de la esposa,los gritos de la hija,los consejos de los vecinos o el tamaño de las rocas,don Pedro se metió a su casa,Chepe cogió para la avenida y el partido se acabó.

La vida en la calle continuó, y poco a poco, Chepe se fue acercando más y más a la casa de don Pedro,que veía mejor esa relación que parecía crecer a la par con la barriga de su hija.Chepe consiguió trabajo de mensajero en la oficina de un abogado en el edificio Zaccour y terminó viviendo en la casa de don Pedro,respondiendo por su hijo y de paso mejorando la economía de la casa,pues los mercados eran más grandes. Al parecer todos habían salido ganando,menos don Arturo, el de la tienda,pues de la casa de don Pedro no volvieron a fiar.Luego de nacido el niño,se empezó ver a don Pedro, cargandolo después que lo bañaban, al niño,en el antejardin de su casa,viendo los partidos de los muchachos en la calle,dándole de vez en cuando alguna voz de aliento a su yerno,Chepe,mientras los vecinos comentaban en voz baja que "a don Pedro, el nieto lo había aguevado,lo tenía chocho y le había mermado su naturaleza violenta".El caso fue que la vida se encargó de poner las cosas en su justo lugar,incluida la naturaleza,y deshizo en mí la confusión,pero despertó al tiempo la manía de en los diciembres, ir a las novenas de navidad,no tanto para rezar y recibir bananas,sino para pasar la mano por el musgo del pesebre.











lunes, 2 de noviembre de 2009

CON LOS PASOS PINTADOS






Mi papá, fiel a su costumbre,seguía llevando a casa sus revistas y periódicos preferidos;por culpa de esas revistas, de una en especial,Life,se llamaba,me enteré que en un lejano pueblo vietnamita llamado My Lai,el ejercito norteamericano,bueno, un destacamento,había masacrado muchos civiles indefensos;que en Estados Unidos habían asesinado a un negro porque había contado en publico, ante miles de personas, que "había tenido un sueño" y también a un rubio que parecía acolitar el cumplimiento de ese sueño del negro, aprovechando que era ministro de justicia;que un papa, vendría a Colombia para Agosto,no se a qué,pero que eso era motivo para ser muy felices;la re

vista,tan informada como estaba y presumía,no contaba sin embargo, que yo había terminado el



quinto de primaria,que no tenía para el vestido de clausura,ni pa zapatos;nuestra cotidianidad seguía, sin importar al resto del mundo.

Mi papá consiguió prestado para un pantalón de Dacron,azul turquí y para unos zapatos que compramos en una cacharrería del barrio,ordinarios, duros,que parecían de cuero,pero si no era de cuero de cabeza de la vaca,deberían ser de cuero del escroto del toro;durante el camino hacia la escuela,cohibido pues era quizá el único que no llevaba vestido entero,junto con el negro Cortez,el más porra del salón, que vivía en una invasión llamada la "Valvanera",me pelaron los pies en el jarrete,y durante la larga ceremonia de clausura que constaba de veinte puntos y que empezaban todos por "palabras de....",no tuve ganas de hacer bromas como todos los dias, ni siquiera de reírme cuando Quintero bailaba el himno nacional, tapado por los demás.

Estos zapatos, los recordaría siempre,junto a otros que harían su aparición meses después,ante la flaqueza mostrada por los primeros, que no fueron duros sino por unos días ,hasta que aparecieron unas lluvias que me mostraron que eran,como los de manacho,de cartón.

Luego de la alegría familiar por haber terminado el quinto de primaria,logramos una nueva cuando me inscribieron buscando un cupo en Santa Librada y un día acompañé a mi mamá a ver las listas en la cartelera del colegio y leímos,incrédulos, mi nombre entre muchos aceptados.

De nuevo el quebradero de cabeza para mi familia,que parecía condenada a sufrir afugias cada que se lograba un pequeño avance,pues la vida parecía cobrar venganza cuando alguien rompía la camisa de fuerza de la pobreza y superaba los obstáculos colocados por una sociedad egoísta que daba por hecho que no lo lograríamos.

Con el cupo ganado, siendo la envidia de muchos padres ya que un cupo en ese colegio era tan apreciado por los estudiantes,como una curul en el senado,pero con más honradez;quedaba la búsqueda de lo insumos necesarios para enfrentar el nuevo reto:ropa, zapatos;quedaba el pantalón de dacrón azul turquí y la camisa blanca de la clausura de quinto,un pantalón de pana que había sido azul y era ahora casi blanco de tanto lavar y planchar y solo conservaba el color en la pretina, que soltaba tinta cuando se planchaba húmedo y una camisa verde claro, también de dacrón;zapatos no habían;los torturadores usados para la clausura se habían deshecho literal mente con las lluvias;más préstamos eran imposibles;se acercaba el día de inicio de clase y faltaban los zapatos!

La solución apareció de repente y la vislumbró una de mis hermanas,la mayor,después supe que sin mala intención.Ella propuso,que como no seguiría en el mismo colegio pues había perdido el año,quedaban vacantes un par de zapatos de ella, pero no los de diario ya que los seguiría usando en su otro colegio;!quedaban los de el uniforme de gala!, si señor!.Todo fue alegría hasta que mi hermana los llevó ante nosotros y descubrimos horrorizados y desilusionados que !eran blancos!.

Pero mi papá era un hombre muy recursivo,producto de sus eternas necesidades, y dijo: !eso no es problema, mijo,los pintamos!.Y dicho y hecho,fuimos al centro y compramos la tinta para teñir zapatos,leímos cuidadosamente las instrucciones y se procedió a la magna obra:Luego de varias horas, pues se daba una mano de tinte y se dejaba secar muy bien para la segunda,mi papá mostró orgulloso el resultado:un hermoso par de zapatos Croydon cuero,de un color negro azabache!.me sentí alegre y agradecí sin decirlo, a mi hermana que había aportado algo propio para solucionar mi necesidad.Me los hicieron medir y a parte de quedar un poco flojos pues mi hermana calzaba casi dos números más,estaban muy bien;!con media gruesa o dos pares de las delgadas se le ajustan!,dijo mi mamá;llegué a pensar que ahora solo faltaba esperar el día señalado para estar en Santa Librada;hasta en sueños recorría sus instalaciones que había conocido durante las inscripciones:su cancha de fútbol,que ya sabría de mí y mi talento para ese deporte;su piscina,su coliseo,su cafetería,y porqué no,hasta su iglesia.

Y llegó el gran día;ya sabía que bus me llevaba y traía a casa o muy cerca;fue un día de formaciones e indicaciones sobre lo que se esperaba de nosotros y lo que nos daría el colegio si cumpliamos normas y leyes;sobre el privilegio de ser alumnos de ese colegio;casi de noche regresé a casa, y muy feliz,aunque hambriento pues no llevé nada pal recreo,ya que solo había para el pasaje de ida y vuelta,me desaté a contar la experiencia vivida.

Pasaron los días y aparecieron los amigos,los menos amigos,las muchachas del Amparo,la Normal,y demás.

Precisamente, una de las muchachas de un colegio de cuyo nombre no quiero acordarme,que viajaba siempre en el mismo bus junto a una amiga,me atizó un golpe más que bajo,bajísimo;después de muchos días de viajar en el mismo bus y cruzarme con ella y su amiga,descubrí por un tercero allegado a ellas, "que la de pelo corto y huesito pica piedra en la oreja" está tragada de usted, hermano.Me causó solo curiosidad, y le comenté a este amigo mutuo, que la que me gustaba era su amiga, la de cabello largo,negro;fatal error el de revelar secretos amorosos que puedan ir en contravia de las ilusiones de una dama;conocí entonces,toda la crueldad que puede ser capaz de expresar una mujer desengañada.

Un día, mi compañero intermediario,me contó que las dos amigas querían que las esperáramos a la salida para charlar y ofrecernos unas boletas para un acto de su colegio;acepté inocente;nos encontramos el sábado siguiente en el parque Alameda y nos sentamos a charlar después de presentarnos;entre bromas,la del pelo corto,empezó a satirizar sobre su amiga y mi gusto por ella;se notaba dolida y decidí que lo mejor era marcharse y cuando ya parecía todo decidido,y luego de bromear por el tiempo que tuve retenida la mano de la de pelo largo al despedirme,soltó su golpe:!huy mijita,se la conquistaron con los pasos pintados!.Cómo así,? preguntaron entre risas su amiga y mi amigo.!no que él tiene los zapatos teñidos!.Aunque en verdad los zapatos empezaban a perder color y tornarse azulosos,no veía porqué ella debía saberlo;!y porqué lo dice!? !y no que la suela es blanca! .Sentí que la cara se me enrojecía y no supe que contestar;mi amigo y la del pelo corto con huesito pica piedra en la oreja,festejaron el descubrimiento con saña;la del cabello largo, negro,me obsequió una mirada de esas que se le dan a un perro al que le han quebrado una patica, y sentí que llegaría a quererla.
Superado el golpe artero,continué caminando mi primero de bachillerato,repintando de vez en cuando mis zapatos, pisando con ellos toda clase de líquidos y solidos con la esperanza de disminuir el color blanco de su suela,hasta ahumarla quemando papel periódico junto a ella,y acompañado ahora con una novia de cabello largo,negro, a quien nada le importaba el color de mis zapatos;tenía además la promesa de papá, que si ganaba el año, para segundo tendría mis zapatos negros originales.Recuerdo aquella novia y recuerdo aquellos zapatos;a ella cada vez que que saboreo un helado o cono de vainilla,su sabor preferido; a ellos cada vez que tengo la oportunidad de comprar zapatos; y al observar que esos recuerdos se empiezan a desteñir con el paso inexorable del tiempo,los repinto escribiéndolos;también recuerdo a esa amiga de mi novia,la de pelo corto y huesito pica piedra en la oreja,casi siempre cuando me machuco un dedo con un alicate o se me mete una chispa de soldadura por entre la camisa.





jueves, 1 de octubre de 2009

¿CON DOLOR O SIN DOLOR?












Mi papá le dijo un sábado a mamá:vista el niño que lo voy a llevar al centro.Escuchar eso era para mí de lo más emocionante ya que implicaba ponerme la ropa que me habían comprado hacía ya varios meses,los zapatos de cuero,prendas que solo teníamos para fin de semana o alguna ocasión especial, y además mi papá me peinaría con esa "mota" que tanto me gustaba y que él acondicionaba con un producto de su uso personal:la brillantina,un líquido algo viscoso de un agradable olor.




Yo sentía que papá experimentaba un cierto orgullo al tomarme de la mano y caminar juntos por diferentes sitios del barrio o la ciudad.Quizá por eso se esmeraba tanto en arreglarme y acicalar me y yo feliz de acompañarle.Papá escondía tras su voz fuerte y autoritaria y su disciplina exigente,una ternura inigualable,que disimulaba, pues la época y sus costumbres,no recomendaba demasiado las expresiones de ternura en los hombres.




Salimos a esperar el bus que pasaba a muchas calles de distancia;al hacer su aparición y detenerse junto a nosotros,una nube de polvo nos abrazó y yo sentí que casi todo se quedaba pegado a mi pelo,aunque papá me cubría con su cuerpo.




Durante varios minutos recorrimos calles y calles de mi ciudad, que se presentaba a mis ojos inmensa, con muchos sitios para descubrir;llegamos a una calle céntrica,nos bajamos y empezamos a caminar;pregunté :¿a donde vamos papá? .Vamos a un sitio que le va a gustar,espere y verá!,me dijo.




Llegamos hasta un parque,junto a una iglesia;en sus alrededores,diferentes personas ofrecían cosas a los transeúntes;me llamó especialmente la atención un hombre que a cada momento metía su cabeza dentro de una bolsa de tela negra, mientras alguna pareja se ubicaba al frente de él y seguía sus instrucciones;pregunté a papá que qué hacía ese hombre y entonces papá me dijo:es un fotógrafo,ahora le pregunto a ver si podemos tomarnos una foto.




La emoción fue indescriptible en mí;estaba apunto de descubrir un acto mágico que guardaría por siempre en mi memoria y además mi papá disipó mis temores al asegurarme que no sentiría dolor alguno.




Luego que el hombre despachó a sus clientes, papá conversó con él,al parecer negociando el precio de la foto;papá me llamó junto a él,puso su brazo alrededor de mi cuello y me indicó que no me moviera, que solo mostrara una sonrisa;la sonrisa tuve que sostenerla durante bastante rato,hasta que al fin el hombre salió de entre la bolsa negra y dijo:listo!.




Papá me llevó hasta un banco del parque y me dijo que tendríamos que esperar un rato para que nos entregara la foto;al cabo de un rato largo y tras ir y venir de su máquina hasta una maleta que tenía sobre unas cajas,el hombre de la fotografía le hizo señas a papá para que se acercara;mi papá observó la foto detenidamente y sacó alguna plata del bolsillo y se la entregó al hombre;papá se juntó a mí y me enseño el milagro:ahí estábamos los dos sonrientes, copiados con una exactitud que yo no lograba comprender cómo era posible de realizar si el hombre estaba por lo menos a unos tres metros de nosotros y nunca nos tocó.Papá trató de explicarme un poco,pero al final,la felicidad de llevar esa foto a casa y mostrarla a todos,le quitó toda importancia a la explicación posible del fenómeno.




Luego papá me acercó junto a un hombre que tenía un instrumento que al manipularlo producía música, y lo mejor de todo era que la contribución que voluntariamente hacían los ciudadanos, la recibía un mono pequeño,encadenado al instrumento musical.




Al regresar a nuestra casa,mi mamá y hermanas me preguntaron donde habíamos estado y yo conté hasta la saciedad la experiencia vivida y mostraba orgulloso la foto.Ante los reclamos de mis hermanas, papá prometió que luego serian ellas las invitadas a ese mismo paseo.




Pasaron muchos días y la oportunidad de volver a aquel parque se presentó aunque en condiciones muy diferentes;una noche ,noté que mi papá tenía muy descompuesto el rostro,reflejaba un malestar tremendo y mamá se esmeraba en la cocina preparando algunas plantas para realizar emplastos e infusiones;al acostarme,escuché a mi mamá preguntarle a papá si sentía algún alivio;comprendí que papá sufría un tremendo dolor de muela.Al despertar al día siguiente,noté que papá no había ido a trabajar;mi padre preguntó a mi mamá cuánta plata había y mamá le contestó:!están los diez pesos de el mercado!.!Présteme aunque sea cinco, a ver si logro que me saquen ésta puta muela porque no aguanto más! ¿Y a donde va a ir? preguntó mamá.!Al parque Santa rosa!.lleve el niño para que le acompañe,insinuó mamá;!bueno, vístalo pero rápido!.




De nuevo la alegría para mí, aunque sentía que papá distaba mucho de estar tan predispuesto como el día aquel de la fotografía.Durante el trayecto en el bus, papá suspiraba ansioso y al llegar nos bajamos presurosos;aunque íbamos a un sitio muy cercano al parque, solo pude vislumbrar de lejos al fotógrafo y al mico con el organillero, pues papá buscó ansioso una pequeña oficina al frente de dicho parque;al llegar ,papá se detuvo a leer un pequeño cartel a la entrada, y arrugó un poco el entrecejo;el hombre que salió a nuestro encuentro tenía puesta una especie de camisa larga, blanca y le preguntó a papá:¿se va a sacar una muela?. si señor! respondió papá;¿con dolor o sin dolor? preguntó el hombre.!pues con dolor! dijo papá;no me alcanza para más!




Tan difícil de entender como el procedimiento para hacer la foto,me pareció aquello de que para poder tener los dientes en buen estado y comer, había que gastarse casi toda la plata de la comida! y admiré,tiempo después más aun a papá,que anteponía nuestro bienestar al suyo y decidía ahorrar aunque eso significara dolor fisico extra para él.Tenía yo la esperanza que quizá librarse del dolor que le atormentaba, fuera para papá tan mágico, como fué para mi verme repetido en un trozo de papel.









martes, 1 de septiembre de 2009

LOS TITULOS CON ROJO Y LO DEMÁS,CON AZUL

Sin falta,en los meses de invierno llovia;llovia casi a diario,en la tarde,entre las cuatro y las cinco.

Y tambien sin falta,luego de la lluvia,se colgaba en el firmamento el arco iris,y algunas veces hasta dos,pero el segundo de ellos con los colores invertidos,pa más piedra,como para reafirmar la vocación policromática de la ciudad;de la misma manera aparecian los hormigueros en la base de los postes de la luz y en la de las gudaduas que oficiaban de columnas de la casa.

A mi, me gustaba en esos dias,colocar un asiento junto a la ventana y, si no llovia ventiao,subirme en él y ver llover,imaginando que esas burbujas que se formaban al caer las goteras en los charcos,eran pequeños soldados marchando,y esperar tambien que los charcos se hicieran mas grandes y profundos para, al terminar la lluvia,colocar sobre sus aguas mis barcos hechos con las hojas de algún cuaderno que mis hermanas ya no usarian,y viajar,viajar a paises muy lejanos,pero no tanto como para no oir la voz de mamá informandome que ya era hora de entrarse.

Mi ciudad era todo luz y color;despues de las seis de la mañana la luz era casi insoportable,en especial los domingos y dias de fiesta;en éstos dias solía ocurrir que papá empezaba temprano a prepararnos para una salida al rio o a ver las carreras en el hipodromo,sin pagar claro,dando un rodeo que nos llevaba a los mangones adyacentes a las pistas de grama y arena,lejos de las tribunas y podíamos disfrutar entonces del paso de caballos y sus jinetes,escuchar los insultos y palabrotas de los últimos, ver las agresiones que se hacian con sus fustas.Aquí tambien los colores hacian presencia en las chaquetillas de los jinetes y en los números colgados a los caballos ;los sabados, las salidas eran a realizar alguna diligencia al centro o colocar alguna carta en el correo;de nuevo los colores del arco iris se hacian presentes,ésta vez en cada una de las rutas de buses que recorrian mi ciudad;aparecian entonces el verde San fernando,el Bretaña,,Alameda, Gris san Fernando,amarillo,rojo Crema, azul Crema,Rosado Crema ,combianciones que a su vez llenaban mi cerebro de imagenes de mentas, paletas y remataba con la vision del sol de los venados,haciendome sentir que los ojos no me alcanzaban para disfrutar tanto color y debía cerrarlos por momentos para darles un respiro.

Cuando mediaban la escuela primaria mis hermanas mayores, les autorizaban para usar lapicero en lugar del lapiz que les había acompañado desde los inicios de la aventura del aprendizaje,de hecho,aparecia en la lista de los útiles escolares;para facilitar dicho aprendizaje,el profesor correspondiente les dictaba capitulos enteros de alguno de los textos escolares,ya fuera de religión, geografia ,ciencias o civica;el resultado final era la reproducción total del texto,se pasaba éste al cuaderno;durante el proceso de dictado se les guiaba en el uso de la nueva herramienta y entonces el profesor indicaba que los titulos se escribieran con rojo y el resto del texto con azul;a profesores y directores les parecia que los cuadernos se veian realmente bien con la sola combinacion de dos colores y fué tal el exito alcanzado, su trascendencia,que los señores encargados del gobierno,de dirigir el progreso y bienestar de todos los ciudadanos,decidieron implementar el modelo de combinacion de colores en lo referente a las elecciones,los partidos y sus candidatos correspondientes,y asi apareció la ley que que obligaba a votar solo por los candidatos cuyo partido obstentara uno de los dos colores:rojo,o azul;al fin de cuentas, pensaron,la educacion era la base para un futuro de libertad y orden y demasiados colores solo traerian desorden, confusion y atraso.

Pasado algún tiempo,se decidió igualmente por los mismos señores,que nuestros buses solo debian tener un color,según explicaron,para facilitar su control y mejorar el servicio,y fué así como nuestra ciudad empezó a perder colorido en sus calles,a hacerse mustia;curiosamente,la television y los periodicos se empezaron a llenar de colores, ellos que hasta ese momento solo tenian el blanco y el negro instaurado,tanto para cuando mostraban la sangre, el agua o la leche.

Un mal sabor dejaron en miles de ciudadanos los colores perdidos,y al parecer,aunque no hay pruebas, en solidaridad con ellos,no volvieron a aparecer en el cielo los arcoiris dobles, incluso ni los sencillos,el sol de los venados muy pocas veces se recuesta ya sobre los farallones,y sin animo de suspicacias ni de meter a alguien en problemas,pero hormigueros después de los dias lluviosos,tampoco se volvieron a ver......







sábado, 1 de agosto de 2009

!A la volqueta!

Cuando sonó el pito de las diez todos corrimos como siempre,pues en éste turno el trasporte es muy dificil;luego de doce horas al pie de la máquina, no se vé la hora de estar en la casa,comer algo y acostarse para recuperar las fuerzas y enfrentar el dia siguiente.

La noche dura muy poco y en cambio el día se hace eterno;al llegar al reloj para marcar la tarjeta,ví que los compañeros se detenian junto a la caseta del vigilante y me acerqué a curiosear y averiguar que pasaba;el vigilante estaba contando que lo más seguro no encontraríamos trasporte pues habian apedreado un bus en protestas por el alza del pasaje y el ejercito estaba regado y los buses no pasaban o pasaban muy poco.

Al oir ésto, a todos se nos fué el ánimo al suelo pues sabíamos la larga caminata que nos esperaba para llegar a casa;me detuve junto con otros compañeros en el paradero con la esperanza que pasara algún bus o cualquier medio que al menos nos acercara un poco a nuestros destinos;la mayoría prefirió caminar para ir adelantando.Pasados algunos minutos,por lo menos media hora,apareció un alameda que traía gente hasta en la puerta y como pude me colgué, agarrado del espejo retrovisor y con un pie en el guardabarro,al tiempo que trataba de no perder la chuspa con el vianda y la botella pal el café;así recorrimos bastante tramo ya que el bus no paraba pues no había sitio para nadie más;estaba pensando en la suerte que había tenido,pero la alegría se acabó al llegar al cruce de la treinta y cuatro con octava pues una patrulla de soldados le indicó al chofer que parara;cuando el bus paró,nos envolvió una nube de polvo que nos llenó hasta la boca.

Nos hicieron bajar a todos,separaron a hombres y mujeres;allí estuvimos como quince minutos,ansiosos por que nos requisaran y dejaran seguir;para nuestra sorpresa, apareció un militar que parecía tener mucho mando y les dió ordenes a los subalternos;inmediatamente,unos soldados nos indicaron que debíamos subir a unas volquetas del municipio y cuando alguien se atrevió a preguntar porqué,se adelantó un militar pequeñito que parecía un duende bajo el casco y le dijo al preguntón:!a la volqueta marica, o lo subo a culata!.

Atemorizados nos subimos y nos llevaron por varias inspecciones y puestos militares pero al parecer no había donde meter más gente;luego de recorrer media ciudad nos llevaron al F2,allí en la primera y nos descargaron por la parte de atrás,junto al rio.Nos hicieron formar y numerarnos como si fueramos militares;luego apareció de nuevo el oficial,que supimos por la forma en que le llamaban los soldados, que era un teniente;éste se paró frente a nosotros y sin mediar algún gesto gritó:!sepan que de aquí voy a sacar a los hijueputas que intentaron quemar el bus!

Nosotros sentimos temor antes esa promesa,pues bien sabemos que si así lo deciden, así se hará,aun sabiendonos inocentes de todo.

Nos ordenó sentarnos en el suelo y nos preguntó:les ha quedado claro?en eso escuchamos una voz detras de nosotros que sonaba como esas personas que han sufrido un derrame cerebral,que dijo mas o menos:disculpe teniente pero yo no estoy de cuenta de la brigada sino de la policia!.Era un borracho, al parecer detenido por peleas y que estaba sentado detras de nosotros recostado a la pared;le debió pesar en el alma haber hablado;el teniente salió como un loco hacia él,pasó por encima de quienes estabamos sentados en el suelo,en su carrera y al pasar junto a mi,su rodilla o su bota me golpeó en la cara;llegó hasta el borracho y le asestó una patada en las piernas y le insultó de forma variada;en medio de la trifulca,ni me enteré que tenía reventada la ceja y que la sangre me empezaba a bajar por la cara;un hombre que estaba al lado me lo hizo saber y al ver movimiento en la formacion,un soldado se acercó para regañar por la desatención,entonces el compañero le hizo ver que estaba sangrando;el soldado reportó al teniente y éste ordenó que me curaran;me metieron para una salita y delante del teniente y otros civiles,al parecer agentes del F2,me limparon la cara y me pusieron mertiolate;el teniente me preguntó que que me había pasado? yo le contesté:usted me golpeó cuando pasó por encima de nosotros.se quedó mirandome y me dijo:qué lleva en esa chuspa?;los viandas de la comida,le contesté.Le hizo señas a un soldado para que me revisara la chuspa y sacara todo encima de un escritorio;Y ésta botella para qué?;para llevar el café del almuerzo;café del almuerzo?,pura mierda,con eso es que hacés las molotov!,quiebre esa puta botella soldado, y vos pal patio yá!.

Estuvimos la noche del viernes, el sabado y todo el domingo detenidos;algunas familiares habian logrado ubicar a unos de los detenidos y les llevaban algo de comer que pasaban por entre la malla, eso cuando el soldado de guardia lo permitía;yo miraba con ansia para ver alguien conocido que al menos me llevara una gaseosa, pero me imaginé que no tendrian oportunidad,por los niños;el compañero que comunicó que estaba yo herido, se portó muy bien y compartió lo que le llevaron durante sabado y domingo,si no,no había aguantado.

Nos soltaron hoy como a las siete de la noche,pero antes nos tomaron nombres y direcciones y las huellas;cuando salí,lo primero que hice fué ir a la fabrica a explicar lo que me había pasado.

El supervisor ni me dejó hablar casi;dijo que "con ese mismo cuento habian llegado otros tres o cuatro",que entrara mañana,pero que tuviera en cuenta que habia perdido el dominical,el sabado y el lunes y que agradecieramos que no nos aplicaban abandono de trabajo.O sea mija, que ésta semana no vamos a poder pagar todo en la tienda!.Bueno, ya hablaré con don Arturo a ver como arreglamos!.

Ésto lo contó mi papá a mi mamá y nosotros,que habíamos pasado tres dias de angustia sin saber que había pasado con él;mi mamá con la doble angustia de no tener medios para moverse pues ademas de la falta de plata,no se atrevía a dejarnos solos.

Mi mamá se dirigió a mi hermana mayor y le pidió:mija, coja la bomba y heche el fli pa los zancudos,y acuestense que mañana tienen que ir a la escuela!.

Yo me acosté y desde la cama escuché a mi papá dirigirse a mamá:!mija, búsqueme otra botella pal café de mañana! y a mamá responder:!humn,creo que solo hay una de limpido vacia!.!. !yo la lavo con jabón y agua hervida,pero sin el cafesito no me voy! respondió papá.

Me subí la colcha hasta el cuello,me voltié pal rincón y mientras me disponía a dormir, pensé que !ya no me gustaría ser soldado cuando grande!.







jueves, 2 de julio de 2009

Martinez,el profe, y las cucarachas.


A mi,nunca me gustó lo que le hicieron a Martinez;Martinez era uno de mis compañeros de pupitre,cuando los pupitres eran para tres y ésto, ademas de crear el ambiente para las peleas y otros incovenientes,nos preparaba para compartir y ser solidarios,hasta que en busca de la comodidad,fueron separando a los alumnos y preparandoles para asumir su propiedad privada:los pupitres individuales.
Todos conocíamos la debilidad de Martinez ante la presencia de una cucaracha,asi ésta estuviera muerta;si se la lanzábamos,gritaba como un loco y se limpiaba compulsivamente brazos y cuerpo en general y nosotros le decíamos que era un exagerado y que hacía puro teatro;otras veces, se le escondía dentro de algún cuaderno o texto, en la página que se estaba estudiando en el día,mientras regresaba del baño o volvía al puesto luego de una salida al tablero.
Precisamente,un día de esos,al regresar al pupitre,como le tocaba en el medio,entre Rojas y yo,me puse en pie para que entrara y luego de sentarse y abrir el libro de religión,pegó un grito y un salto que hizo reir a toda la clase, menos al profe Castillo,quien era uno de los más rígidos profesores de que se tenga noticia.
El profesor le hizo salir hasta situarse frente al tablero y le recriminó su actitud salvaje;Martinez le explicó entre lágrimas y sollozos la causa de su reacción;la actitud tomada por el profe Castillo fué la más equivocada para mí,aún en esas épocas en las que los adultos jamás se equivocaban.
Pidió que le acercaran la cucaracha,la tomó entre dos de sus dedos y se la enseño a Martinez quien empezó a dar pequeños gritos,reprimidos ante la presencia del rígido profesor;se la acercaba mientras le exigia que comprendiera que era una tontería tener miedo ante una cucaracha muerta.Martinez seguía gimiendo y reculando, hasta que no tuvo más para donde hacerlo;cuando el profesor trato de hacerle coger la cucaracha a la fuerza,lleno de terror, como si un gran monstruo lo fuese a atacar,Martinez le asestó una patada en los guevos al profe Castillo,que se dobló con las manos entre sus piernas,como si luchara contra un enemigo poderoso ,que tuviese preso entre ellas.
A Martines lo expulsaron.A nadie preguntaron pormenores sobre su actitud ante esos bichos;sus padres tampoco argumentaron nada a su favor;asumieron, como se estilaba entonces,que su hijo había cometido una falta gravísima que ameritaba su expulsión.
Martinez y yo siempre fuimos "panas";Rojas,el otro habitante de nuestra propiedad, el pupitre pà tres,no la iva con él,le gustaba prestarse para hacerle las bromas y eso hacía que yo tampoco apreciara mucho su amistad.
En una charla informal, de esas entre niños que se aprecian,un domingo al terminar la misa obligatoría en la escuela,mientras caminábamos rumbo a casa, me había contado el porqué de su temor a las cucarachas.
Su papá ,se ganaba la vida arreglando zapatos en la casa de inquilinato donde vivian;cuando el viejo viajaba al centro a comprar carnaza,niolite,pegante y puntillas,lo llevaba a él para que conociera los sitios donde daban barato y hasta le fiaban,así cuando fuese necesario podría evitarle el viaje personal;cuando aprendió el trayecto,ya su padre no volvió a ir al centro, siempre le mandaba a él, a Martinez.Me contaba que le gustaba hacerlo;coger el bus,el rosado crema que lo dejaba en la novena con catorce,precisamente donde estaban las ventas de los insumos buscados y ademas, ésto fué a nivel de secreto,muy secreto,en la novena,cuando pasaba frente a las puertas de los edificios,escuchaba que silvaban y al mirar para adentro veía cosas que le hacian saltar el corazón,llenarse de fatiga aunque acabara de desayunar y ademas invertir más tiempo del necesario para hacer sus mandados:unas señoras,sentadas en las gradas de los edificos,con las piernas entreabiertas y sin calzones;ellas silvaban para los hombres adultos que pasaban frente a los edificios,pero él lo descubrió accidentalmente y le gustó.
Una vez se detuvo para "fijar" la vista y las mujeres aquellas y los transeuntes le apuraron para que se alejara de ahí;él siempre esperaba ansioso el día de ir a hacer ese mandado,y antes y después de comprar lo encargado, se daba varias vueltas por la novena para sentir los latidos apremiantes del corazón y otros sitios de su cuerpo que ya empezaban a dar señales de tener vida propia.
Un día de esos de compras,Martinez se detuvo no ante las puertas de los edificios de la novena sino frente a unos ranchos de madera en la diez con catorce;eran unos ranchos de maderas grises de tanta agua y sol recibidos;al rededor de los ranchos habian unos obreros y una máquinas,según comentaban los curiosos para empezar a derrumbarlos.
Como todo niño curioso,esperó hasta el final y lo más cerca posible, el espéctaculo de ver caer esos ranchos de hasta dos plantas, que hacían parte del sitio llamado El calvario.
Con una chuspa de papel en la mano, donde tenía los elementos comprados,observó como las máquinas empezaron a tirar de las bases de los ranchos hasta hacerles caer como en camara lenta;los ranchos se desplomaron con estrépito y a la par con una gran polvareda,una nube inmensa de animalitos, que Martinez confundió inicialmente con mariposas,le envolvieron a él y su chuspa;pronto comprendió con horror que no eran mariposas,eran miles y miles de cucarachas que se prendieron a su pelo,que cubrieron sus brazos, la chuspa,que se metieron por entre su camisa, sus pantalones.Contaba que corrió, gritó ,lloró,se cayó ,mientras escupía cucarachas y trataba de quitarlas de su cuerpo;alguna persona le ayudó a recuperarse pero no pudo recuperar la chuspa con el encargo;en casa, recibió castigo por desobediente, por hacer cosas que no le habían pedido,por haber perdido el capital de su papá.
A partir de ese día,jamas le volvieron a mandar por cosas a la novena,y aunque añoraba y deseaba volver a pasar por frente a los edificos donde las señoras silvaban para que los transeuntes voltearan a mirar lo que ellas ofrecian,prefería renunciar a ver eso, antes que volver a ver y sentir cucarachas hasta en la boca.Por ésto y más,no me gustó lo que le hicieron a Martinez.

lunes, 1 de junio de 2009

Sabados de cine


Durante los últimos dias de la semana,había observado como mi papá y don Francisco se hacian en el andén a conversar,luego entraban a la casa de él o a la nuestra y señalaban las paredes y hasta median algunos tramos.
Para mi, algo estaba pasando o estaba a punto de pasar;Llegué a pensar que quizá planeaban cambiar las paredes que aun eran de esterilla para empalmarlas con las del patio que empezaban a ser de ladrillo.Como habia poco o ningún dinero,casi todos los vecinos,al menos aquellos que tenian la fortuna de un trabajo algo estable,iban cambiando su rancho de esterillas y guaduas paso a paso,lentamente y sin apuro,como habian aprendido a hacerlo todo,educados por las dificultades,quienes les marcaban los tiempos de la realizacion de sus sueños.
En casa de don Francisco, ya habia un salon con paredes de ladrillo,quizá por eso después de varias entradas y salidas a ambas casas,parecieron tomar una decisión y hasta el día sabado en la mañana no se volvieron a reunir.
Un poco antes del medio dia de aquel sábado,mi papá preparó en el patio,dentro de una caneca cortada por la mitad,una mezcla de cal y agua ,la cual revolvió muy bien y condimentó con rodajas de limón,como preparando una pócima mágica.Luego se trasladó a casa de don Francisco con su preparado y empezó a aplicar su menjurje sobre un gran tramo de la pared valiendose de una especie de brocha echa de cabuya,un isopo.
Luego de cubrir casi media pared y esperar un par de horas,una segunda pasada con el preparado,me mostró una vez más,que papá era el único ser capaz de superar a los heroes de mis lecturas infantiles,el único que tenía suficiente poder para hacer aparecer en nuestra casa el alimento diario,nuestro calzado,nuestros cuadernos valiendose solo de sus manos y para trasformar una insípida pared cubierta de cemento en una reluciente y deslumbrante pantalla para cine;si, porque al llegar la tarde,don Francisco se apareció con un cargamento de enseres que empezó a organizar hasta dar forma a una maquina que tenía en sus extremos anterior y posterior unas como ruedas de carro con radios concentricos y entre dichos extremos,una cavidad con una bombilla que emitia una potente luz:una proyetora de cine.
Como testigo privilegiado,observé como don Francisco a la vez que colocaba piezas y ejecutaba movimientos,explicaba a papá la mecánica de la proyección.Al echarla a andar,se escuchaba un zumbido monotono, y sobre la blanca pared-obra maestra de papá- apareció un recuadro extrañamente amarillento y una figuras de personas que ivan y venian como con demasiada prisa para mi parecer.
Luego de las pruebas,mi papá y don Francisco se encargaron de informar a algunos vecinos que en casa de éste último se presentaría cine,más que nada para los niños.
Al llegar la noche,a casa de don Francisco se empezó a acercar tanta gente, que su esposa, misia Adalgiza-poco amiga de tanto niño junto-empezó a renegar y reclamar a su esposo por su ocurrencia de !dar cine en su casa!.
La pequeña sala se llenó a tope,la ventana, la puerta no soportaban más presión y hasta silbidos se escuchaban,reclamando por la demora en el incio de la función.De nuevo cobijado por las influencias,yo estaba sentado justo en frente de la pantalla,en el suelo rodeado de otros niños y adultos que se habian dado prisa en llegar primero.Don Francisco apagó la luz de la sala dando incio a la funcion:se nos presentaron por primera vez las aventuras del gordo y el flaco,con sus caidas, golpes y demas acciones que nos hacian reir con gusto tanto a los niños como a los adultos.No se hicieron esperar las protestas porque no se escuchaban las voces de los actores y don Francisco se desgañitaba tratando de explicar a una muchedumbre enardecida, que la pelicula era muda.Para rematar,cada que se terminaba un rollo,los murmullos de reclamo no se hacian esperar y entonces misia Adalgiza,aconsejada por el calor encerrado en la sala de su casa,el ladrido agobiante de sus perros amarrados en el patio y su reticencia a la compañia de niños,se despachaba a gusto, increpando a sus forzados huespedes, su mala educacion y su desverguenza porque ademas de gratis el espectaculo lo querian bueno y bonito.
Esa noche inaugural en medio de calores, silbidos, ladridos, reclamos y demas accesorios,yo me sentí feliz, como quizá muchos otros de haber descubierto ese mundo donde las personas realizaban funciones como las nuestras, y despues de alegrarnos nuestras vidas,se recogian para descansar juiciosos , en silencio y obedientes dentro de los rollos de cinta negra que don Francisco metía a su vez en unas cajas circulares de metal gris y las cerraba, tal vez para evitar que algún rebelde intentara escapar.
A raiz de los "disturbios" presentados por la incapacidad de la sala habilitada por don Francisco y mi papá, al sabado siguiente se adecuó con la ayuda esta vez de otros vecinos,la pared exterior de la casa de la esquina, cuyo dueño accedió a que le blanquearan un buen trozo para oficiar de telón,con la condición que cuando fuera él a repellar le ayudaran a picar esa porción de pared, pues según decía, el cemento del repello no pegaría sobre el ladrillo blanqueado;el acuerdo se hizo,se adjuntaron las cuerdas para llevar energía hasta la calle y conectar la proyectora y el nuevo teatro quedó listo para su segunda gran función.Misiá Adalgiza se mostró satisfecha,dejó de darle cantaleta al pobre de don Francisco, y le indicó que hasta sus perros estaban contentos de que se sacara toda esa caterva de vagos de su casa.
El sabado siguiente el clima en la sala publica era otro;el publico se atrevió hasta llevar asientos y los colocaron delante y no faltó algún acomedido muchacho que se subió al poste a aflojar la bombilla para crear el ambiente de penumbra tan imprecindible en toda buena sala de cine.
Mientras disfutábamos de las aventuras del gordo y el flaco,la sala se mostró algo apatica,y entonces don Francisco,con una sonrisa de presagio de triunfo,sacó otros rollos y los instaló:apareció entonces la figura de un hombrecillo con baston,sombrero como de mago y un pequeñisimo bigote bajo su nariz:acabábamos de conocer al inigualable Charlot, a Charles Chaplin,que nos embrujaría para siempre y nos acompañaría incluso hasta nuestra vida adulta con su talento y peculiar forma de hacer reir.Era tal su magia,que alguna noche vimos acercarse sigilosa hasta la sala publica a misia Adalgiza,que haciendose la disimulada,como quien no quería la cosa,acudía al llamado ineludible de la risa y la alegría.
Luego de muchas funciones que luego incluyeron peliculas de vaqueros y vampiros,don Francisco anunció al final de una de ellas, que debía entregar la máquina a su dueño,quien había regresado de unas vacaciones en su pais de origen:era uno de sus jefes,un hombre extranjero amante del cine y su difusión.
La cuadra volvió a su rutina, a su lucha diaria por la consecusion de la subsistencia,pero con nuevo aliciente,con una nueva conciencia de la alegría,de la felicidad,con la satisfación de haber conocido un poco más de los sueños, de la magia,que para ellos no eran tan ajenos y de la manos de un hombre,que aunque no tenía hijos,era uno de los mejores padres del mundo,siempre pensando en la felicidad y la alegría de los niños.,!un padre de pelicula!

viernes, 1 de mayo de 2009

Al sun sun de la calavera...

Era una casa completamente distinta a las tantas que había conocido en nuestra vida nómada de alquiler en alquiler.
Tenía el patio situado al frente y la entrada a un costado;era por lo tanto más iluminada,sin esa oscuridad del corredor profundo que desembocaba al patio,no ,aquí era todo lo contrario,del patio se llegaba a la cocina y piezas a traves del corredor.El piso del patio tenía una leve capa de cemento, como si hubiesen vertido sobre él esa mezcla que resulta de lavar utensilios usados en la construcción:una carreta, palustres, reglas y demás;en un costado,un pequeño árbol de guayaba donde colocábamos un columpio,armábamos una imaginaria choza, un fuerte para combatir a los indios o torres y alcázares para repeler piratas.
Diferentes eran tambien sus habitantes;igual de pobres pero solo ocupaban tres cuartos;en uno de ellos una pareja que no tenía niños donde el frustrado padre era camionero;en la otra una pareja y dos hijos,un niño y una niña.En nuestro hogar existía ya otro hermanito,un par de años menor.
Transcurrieron quizá un par de años más, empleados en jugar,como era nuestra obligación infantil;en nuestros juegos involucrabamos sin esfuerzo a la niña hermana de nuestro vecino de cuarto;ella, sin soltar una vieja muñeca,correteaba junto a nosotros durante los combates con nuestros enemigos que jamás nos daban tregua,no tenía ella otra opción pues no había otra congenere que le acompañara a bañar, vestir y educar a su muñeca.Fieles a nuestra conciencia heredada de los ejemplos,la destinabamos a ser la muerta en las batallas,la prisionera o la que recogía la pelota cuando la lanzábamos fuera del sitio de juego.
Un día cualquiera,mi hermano amaneció con malestares acompañados de vómitos y diarrea que mamá se apresuró a combatir con remedios caseros que poco efecto surtieron;luego de un par de días durante los cuales las vecinas aconsejaron a mamá y papá que llevaran a mi hermano donde la señora que curaba el ojo en el barrio la isla,mi padre tomó la decisión de llevarlo al hospital departamental.Allí los médicos ordenaron no darle comida,mucho menos leche-cosa inutil pues nunca la bebiamos- además de suministrarle algun medicamento.
Los días pasaban y mi hermano no mostraba mejoría;papá y mamá acudían casi a diario al hospital y reclamaban otra acción de los médicos pero ellos se limitaban a decir que había que esperar la reacción.Un día empeoró la salud del niño y decidieron dejarle hospitalizado;al día siguiente mi padre salió temprano hacia el hospital a enterarse del estado de su hijo.Transcurrió la mañana, la tarde y la preocupación de mamá era evidente.A eso de las seis de la tarde, papá llegó en un carro cargando un paquete grande envuelto en unas sábanas de color blanco.Cuándo mamá le vió cayó desmayada con un grito,las vecinas corrieron a levantarla,mis hermanas sollozaban temerosas y yo, pasaba mi mano de arriba a abajo sobre una de las calzonarias que aún sostenian mi pantalón,sin comprender plenamente lo que sucedía.
Papá entró a la pieza y colocó el paquete sobre la cama e inclinado sobre él, se extremecía acompasadamente mientras las lágrimas humedecian las sábanas que envolvian el cuerpo de mi hermano.
Al poco rato,mientras mamá lloraba desconsolada junto al cuerpo de mi hermano,una tía llegó para encargarse de nosotros mientras papá salía buscar los medios para conseguir la atención de una funeraria.después de una horas llegó el servicio,colocaron el cuerpo de mi hermano en un pequeño ataud de color azul con angelitos blancos pintados en sus costados.Sobre cuatro barras de madera acomodaron el ataud y entonces papá nos abrazó a mis hermanas y a mí y luego se dedicó a consolar a mamá y organizar el velorio,aunque algunas vecinas llegadas de las casas vecinas decian que no era necesario pues era un niño, un ángel y no precisaba las mismas ceremonias de los viejos.
Esa noche, hasta muy tarde vi llorar a mamá sin consuelo,así como a la abuela y otros familiares;seguramente cansado, me quedé dormido.
A la mañana siguiente papá volvió a ausentarse muchas horas mientras mamá recibía continuamente bebidas de plantas para calmar su llanto y lograr serenarse.En la tarde,un bus alameda se cuadró en frente de la casa y se llenó con vecinos y familiares dispuestos a acompañarnos hasta el cementerio.Envuelto aun en una extraña nebulosa,me acomodaron en un puesto del bus junto a la ventanilla.Delante del bus,una pequeña carroza con el ataud emprendió la marcha;al poco rato llegamos frente al cementerio central y papá se bajó y luego de algunos minutos de ir y venir el cortejo salió de ese cementerio y emprendió un recorrido largo que me permitió ver partes de mi ciudad que yo no conocía.Embrujado por la novedad no me percataba de la magnitud de nuestra tragedia.Solo al llegar al cementerio que quedaba muy lejos de nuestra casa y frente a lo que a mí me pareció una inmensa montaña llena de casitas sobre una tierra colorada,volví a sentir esa desazón,ese vacio en el estomago incomprensible para mí.
Durante el entierro,viendo llorar a mamá hasta caer desmayada de nuevo,empecé a llorar al experimentar un miedo que nunca antes,ni siquiera al enfrentar al más malvado de los piratas había sentido.
Pasados unos días del entierro de mi hermano,al volver a iniciar nuestros juegos,las cosas no funcionaban igual;en mitad de alguna batalla,me quedaba como alelado,con la mente en blanco y me retiraba a mi pieza o me iba hasta la cocina o el lavadero a buscar a mamá y abrazrme a sus piernas,haciendo sus labores más dispendiosas con mi actitud, que se sumaba al continuo llanto suyo.
Pasados algunos meses,escuché a mamá decirle a nuestro padre que quería cambiar de pieza,buscar otra en alguna casa que estuviera ojalá lejos de esa.No soportaba, decía, los continuos recuerdos que le asaltaban desde cualquier rincón de la casa, o desde el patio donde acostumbrabamos jugar;le parecía oir sus gritos durante nuestros juegos o su llanto al caerse o pelearse con alguno de nosotros.
Papá accedió comprensivo y empezó a buscar otro lugar donde trasladarnos.Unos días después le informó a mamá que ya tenia una nueva pieza alquilada y que el día sabado nos trastearíamos.
Llegado el sábado,papá se apareció con una carretilla donde pronto estuvo acomodado nuestro chivo que estaba solo conformado por las camas,un armario,la estufa de petroleo, algunas bancas de madera y la infaltable reja de madera para colocar en la puerta de la futura pieza.
Cuando todo estuvo listo,mi papá se sentó en el pescante junto al carretillero y mi mamá;mis hermanas un poco al centro sobre los colchones y yo, al borde de la carretilla, balanceando mis piernas.Desde la puerta de la casa,las vecinas nos despedian con los deseos de buena suerte y la promesa de visitarnos algún día.La pareja de niños compañeros de juegos y yo,nos mirábamos sonrientes,empezando sin ser concientes de ello, a forjar nuestros pequeños cuerpos y nuestros espiritus para el largo camino de los adioses y las ausencias.
Pasadas casi cuatro décadas,aun sorprendía a mamá llorando en silencio mientras realizaba alguna labor cotidiana;en una de esas ocaciones mientras le abrazaba, me preguntó si le acompañaba a buscar aquella casa;me hizo prometerle que fuera un secreto entre los dos y así fué.
Nada quedaba de ella;ahora era una moderna casa de dos plantas,de ventanales con vidrios espejo y rejas;el patio construido totalmente , albergaba un local con un taller de mecanica automotriz,donde el continuo ruido de los martillos sobre las laminas y partes de los vehiculos,las risas y bromas de los mecanicos, impedian a sus moradores escuchar los gritos las voces y los llantos de los niños que una vez jugaron allí.